viernes, 20 de enero de 2012
DELAFÉ Y LAS FLORES AZULES
Hora: 23.45
Lugar: Plaza de la Reina de Palma (Revetla de Sant Sebastià)
Audiencia: miles, es gratis
Yo no me esperaba esa energía, esos saltos, esa alegría. Entraron Helena Miquel y Oscar D'Aniello en el escenario y las fiestas se volvieron locas de verdad. No me lo esperaba. Delafé y las Flores Azules son un grupo delicado de poesía doméstica cercana y cálida transformada en eso que se llama Hip-Pop. Esperaba lucecitas. Pues, no. Oscar, entes de empezar, mientras preparaban los instrumentos subió al escenario y esparció polvo de talco por el suelo. Tiró mucho y se largó. La cosa prometía: lo de esparcir polvo de talco lo hacían los bailarines de Northern Soul en el norte de Inglaterra en los años sesenta. Entró la pareja y ya no paró de saltar y bailar. Oscar se deslizaba que parecía levitar gracias al polvo de talco y Helena pim-pam rodillas arriba y abajo; llevaba un vestido negro con tutú y medias también negras.
El espectáculo lo completaban Julianne Heinemann a la guitarra (una rubia con pelo corto), Dani Acedo poniendo las bases con casiotones y ordenadores Mac, un batería de apellido ilustre, Ramón Rabinad y un par de tipos con sobrepeso que tocaban el trombón y el saxo respectivamente (las trompetas de la muerte): Ferran Puig y Ramon Marc Bataller.
Comenzaron con "Rio por no llorar". Manos arriba y a loquear. Cantaron todo lo más importante de su último trabajo, "Las trompetas de la muerte", y lo más inolvidable de los anteriores. Helena tiene una hermosa voz y allí arriba se transforma en una chica ultradivertida, ingenua, sudorosa, irónica. Hace gorgoritos, ruidos, agita los brazos todo el rato, deja que Oscar le tome un poco el pelo: dice en una ocasión que Helena cateaba Gimnasia no Mates, gimnasia, y que aun así había aprendido ese paso de baile al estilo Michael Jackson, ella se puso a reír y nos mostró como sabía hacerr ver que corría sin moverse del sitio. Como Michael
Y Oscar. El tío parece maleable se desliza una y otra vez sobre un sólo pie y baila como un negro de los de la Motown. En la fría noche sudaba a litros.
Los temas iban cayendo sin piedad: "Espíritu Santo", "Juani", "El indio", "Esto no se para", "1984" (con coreografía rollo Georgie Dann). Las letras hablan de como la gente se lo puede pasar bien durmiendo la siesta juntos, viendo una película en el sofá, en la playa, convirtiendo todo eso en una fábula en la que todo es suave y maravilloso. Y pueden recordar lo que hacía la gente en la playa en los 80. Le saben dar cincuenta vueltas a todo y sin parar de saltar.
Oscar acabó con su camisa roja empapada. La gente no quería que se fueran: "esto no se para, esto no se para..." coreamos todos.
Vino la presentación delos artistas. La guitarrista es alemana, el de los ordenadores, de la barriada de Horta de Barcelona, el batería, de Sant Gervasi (también de Barcelona) y el del saxo veranea en Mallorca. Y la pareja, que fueron novios hace tiempo, son de El Masnou, cerca de Barcelona y llevan cerca de 400 conciertos juntos. Ambos son guapos y nos alegraron la noche, nos la encendieron. Ni foguerons ni nada: Delafé y las Flores Azules
Cultura gratis y legal a través de Internet
Lo repiten los periodistas y comentaristas y tertulianos y seguidores de todos ellos como si fuera un mantra: "Hay que hacerse a la idea de que la cultura no puede ser gratis ni en Internet ni en ningún sitio" Amén.
Bueno pues, eso no siempre es así. Vamos a ver un inventario de cosas gratis en Internet. Y legales. Y útiles. Y que, sin duda, responden a un nuevo paradigma, a un distinto estilo de vida:
LINUX
Sistema Operativo alternativo a Windows que ya usan 70 millones de usuarios informáticos.Que ha entrado con fuerza en el mundo de la educación y en el de la empresa y no digamos en el tercer mundo Cualquiera puede modificar el código del Linux, es abierto. Y los programas de esta plataforma, lo mismo. Nadie cobra nada.
WIKIPEDIA
Enciclopedia gratuita de Internet. Creada y alimentada por los usuarios en un montón de idiomas. Usuarios que no cobran, claro. Es posible que no tenga un gran nivel de rigor científico. Si lo tuviera, sería la leche. A su sombra han nacido los wikiproyectos dedicados a temas concretos. Todo gratis.
DERECHOS GRATUITOS
Copyleft, Creative Commons etc. Sistemas alternativos al Copyright. Si: gente que escribe y que se deja copiar o modificar sin cobrar.
FREEWARE
No todos los programas informáticos se compran. Otros, como los de licencia Freeware se pueden descargar gratuitamente. Todos los de Linux lo son. Y también muchos de Windows.
MUSICA GRATIS ONLINE
Spotify es un servidor para poder escuchar música a cualquier hora sin necesidad de bajarla o de comprarla. Tienen 13 millones de canciones. Ahora han restringido su versión gratuita, sólo te dejan 10 horas gratis al mes y con publicidad. Pero tienen una opción sin publi por 4,90 euros mensuales, tampoco es tanto. Existen webs similares: Grooveshark, Last.fm etc. (aunque no tan potentes como Spotify).
LOS FOROS
Si alguien trabaja en algún tema siempre hay uno o más portales con un foro en el que tipos expertos que no cobran te facilitan la vida y te ayudan en lo que estés interesado.
CURSOS, MANUALES Y TUTORIALES GRATUITOS
Hoy en día la documentación sobre cualquier tema no es problema. Existe una cantidad abusiva de tutoriales, videotutoriales, manuales y cursos de lo que sea a disposición de quien quiera creada por gente que no cobra por hacerlo.
Y habrá muchos más. Que tengo limitaciones y no llego a todo.
No es caridad. No son ONG'S. Es otra visión de la vida y del mundo. Un 15-M que está aquí dese años. Sí hay cultura gratis.
sábado, 16 de abril de 2011
¿Todos con Ivan Pastor?
He consultado el artículo del nuestro código penal referente a la omisión de socorro. Dice algo así:
"Incurre en un delito de omisión del deber de socorro la persona que no ayuda a otra que se encuentra desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiera hacerlo sin ningún riesgo ni para sí mismo ni para terceros.La infracción se castiga con la pena de multa de 3 a 12 meses."
Me pregunto: ¿No incurren en omisión del deber de socorro los médicos del Children's Hospital de Boston? ¿No tendríamos que denunciarlos?
Si ocurre un accidente con heridos y pasa por allí cerca un médico y se le pide ayuda, ¿Qué le pasaría manifiesta que no piensa ayudar si no se le paga? Sería denunciado, ¿No? Parece de pura lógica que sea así. Entonces qué pasa con los médicos de Boston.
Eso que he narrado supongo que pasa día si y día también sin que lo sepamos.
A mí me parece una barbaridad impropia del siglo XXI que Iván no se cure porque unos tipos tienen el secreto de su curación que sólo muestran si se les paga. Pero no sólo es eso. A todos ya no nos parece mal que suceda. Lo admitimos. No lo comentamos. Organizamos tómbolas, actuaciones, rifas, partidos de fútbol, rezos para que los familiares de Iván reúnan el dinero y puedan depositarlo en la cuenta del hospital de Boston para que se cure su hijo. Y ya está. Ni una palabra en contra de la injusticia que supone el que el saber médico esté cotizado y no sea universal. No lo entiendo. Porque podemos hacer cosas para reunir el dinero pero si no lo acompañamos de alguna denuncia de la situación da la impresión de nos parece bien (o lógico) que los médicos puedan negociar con la vida de la gente? Pues....
¿Todos con Iván? No. No todos están con Iván. La gente de Boston no está con Iván. Quien esté de acuerdo con todo esto, no está con Iván aunque dé dinero y se lamente.
No es lo mismo vender coches o pisos o ventiladores o cocacolas por dinero que tratar enfermedades y salvar vidas.
jueves, 20 de enero de 2011
Dover 20-01-2011
Dia: 20-01-2011
Hora: 23.30
Lugar: Plaza Juan Carlos I. Fiestas de Sant Sebastiá
Precio: Gratis (claro)
Audiencia: La plaza llena
Todo el mundo sabe que en 2006 Dover dieron un giro radical a su música. Dejaron de ser un grupo de rock furioso, inclasificable y adictivo y se transmutaron en una banda de pop-dance con bateria cañera y se acabó la tralla. Y se notó desde el mismo momento en que pisaron el escenario. Para empezar, ahora, además de batería, tienen percusionista: ¿Congas y congos en Dover? Pues sí. Las chicas visten muy finas. Cristina Llanos ya no es esa veinteañera rechoncha que cantaba y escupía con rabia, ahora está delgadísima, da la impresión de que ha crecido en estatura. Su hermana Amparo se está pareciendo más y más a una madre, no ya de Cristina sino de todo el grupo. Ambas son ahora muy simpáticas y agradables. Amparo Rubia y Cristina morena.
En toda esta crónica estará presente el fantasma del tan brutal cambio, no voy a poder evitarlo. Yo, y creo que muchos de los que estábamos allí, cuando tocaban temas del "I ka kene", su último disco, nos preguntamos: ¿qué esto? ¿en esto se ha convertido Dover? ¿coros de maquinitas y Cristina bailando dando pasitos cortos?
Alguien del público gritó varias veces ¡Rocanrol! No, chaval, pensé, da igual si gritas ¡rocanrol!, se acabó el rock, ahora tenemos un grupo distinto del que se fundó en 1992 y arrasó (aunque cantara en inglés) entre la gente que movía el culo y daba patadas al aire. Pop con distorsión. Rock contundente y sin piedad. Voz autodestructiva. Chicas al frente de la banda.
Sus temas nuevos parecen a veces canciones d merendola en casa, si hace frio, o en el campo, si acompaña el tiempo. ¿Son malos? No creo. Pero son demasiado agradables para ser de Dover. La sección rítmica sigue en su sitio. El batería se llama Jesús, Jesús Antúnez y está muy cachas y sigue aporreando los tambores con la seguridad de antes. Samuel Titos, el bajista, le gustó a la gente. Casi no se mueve, toca con las piernas abiertas, la cabeza agachada y su pelambrera rubia grunge por delante la cara. Toca y bebe cerveza. Acabó con varias latas. Se puede decir que estos dos tipos son el recuerdo de lo que Dover fue. Como diciendo: "Eh, que somos medio grunge todavía". El problema es que las canciones y las chicas, en este grupo, mandan y venga sonido disco y hasta canciones africanas.. Es curioso porque ambos, Jesús y Samuel son ex-novios de Amparo y Cristina respectivamente.
Si, tocaron temas antiguos: "King George", "Serenade", "Devil Came to me". Eso sí, convenientemente edulcorados."Dannaya", de su último disco, es francamente buena. Una canción de pista de baile, sí, pero con un gancho y un ritmo que nos mueve aunque no queramos. El problema es que suena con demasiado sonido pregrabado; hasta los coros (algo así como EhEh!) son postizos, ¿no los podían haber hecho ellos? , la guitarra ni se oye. En todo el concierto, no solo en esta canción, dió la impresión de que alguien, hace cuatro años les hubiera dicho: chicos, por favor, no chilleis tanto ¿No podéis tocar más bajito? Y obedecieron. "Devil came to me", por ejemplo, suena a carne de pinchadiscos de discoteca. Lo peor es que los pinchadiscos posiblemente no se han enterado de que Dover es de los suyos o sí (no sé que es peor).
Tocan bajito. Cuando Amparo, encantada presentaba las canciones, entre que ella tiene una voz dulce y el volumen de su micro estaba muy suave apenas se le oía. Cristina está casi siempre de lado, es decir, se sitúa en linea diagonal con respecto al público, muy pocas veces de frente. Iba toda de negro, excepto una chaquetilla corta que se quitó a las pocas canciones. Jerseycito de cuello cisne y pantalones ajustados, bien peinada, con cola de caballo y tacones altísimos. Amparo con un estilo muy anti-rock parecía una mamma. Botas invernales, leggins de lana y un gorro soviético de pelo que no se quitó en ningún momento; parecía una moscovita moderna. Amparo tiene 45 años, le lleva 10 a Cristina y el pasado jueves se notó mucho la diferencia de edad, eso es algo que antes tampoco pasaba.
Al final se despiden todos juntos en el centro del escenario dándose besos y abrazos entre ellos, haciendose bromas; , eso está bien, sí.
En fin: ¡Rocanrol! como gritó aquel chaval al principio. ¿Cómo? ¡Rocanrol!
miércoles, 29 de diciembre de 2010
¿Me dejas que me siente?
- ¿Me dejas sentarme, Tomàs, para ver los dibujos?
Me aparto un poco y le digo
- Siéntate aquí -le he dejado un pequeño espacio.
- No -responde- aquí no hay sitio, es muy estrechito.
Entonces me levanto del sofá y me siento en una silla. Miriam se queda sentada en el sofá junto a las demás niñas para mirar los dibujos de la tele.
Varios se sorprenden. Yo no. Se sorprenden de que haya dejado mi asiento a una niñita de cuatro años que quería ver sus dibujos animados en la televisión. Alego que me lo había pedido con respeto y con educación y que yo no podía hacer otra cosa que cederle el sitio.
Si Miriam hubiera tenido treinta o cuarenta años más a nadie le hubiera parecido extraña mi acción.
Los niños de cuatro años no son iguales que los adultos. Pero a la hora de hablar de respeto, sí. En esa zona de los valores humanos hablamos de personas, no de edades.
La escuela Summerhill de Inglaterra pertenece al movimiento de las llamadas escuelas libres. En realidad es una de las pioneras del asunto. Las decisiones sobre la marcha del centro se toman en asambleas. En ellas, el voto de un niño cuenta lo mismo que el del profesor. Claro está de que se trata de temas que afectan a la comunidad, no al trabajo de unos o de otros.
A mí eso me parecía raro y excesivo. Estoy empezando a cambiar de opinión. Allí no hablan de educar en valores y bla, bla, bla. Allí los ponen en práctica.
¿Aquí? ¿Qué hacemos aquí?
miércoles, 22 de diciembre de 2010
¿Dulce Navidad?
Si no fuera por: los villancicos (me gustaría ahogar los peces en el rio y al que canta), los tipos disfrazados de Papá Noel tocando una campana (que dan miedo), las barbas postizas de los Reyes Magos (que dan pavor), los mantecados, los polvorones (que quedan incrustados en la barriga de por vida), las zambombas (¿es eso un instrumento musical?), la gente borracha que te chilla al oído, los matasuegras, las copas de cava caliente, el tener que estar alegre por cojones, el chifle de las cornetas de plastico que te dejan sordo, los petardos, Raphael en la tele, las cenas sin piedad, el turrón blando, el turrón duro, los vestidos de noche espantosos, los buenos deseos para el nuevo año que ni son buenos ni se piden, los pesadísimos niños de la lotería, el puto concurso de saltos de esquí de año nuevo, el confeti en las copas, la frasecita "a ver si nos toca la lotería", una comida y otra y otra y otra, los patéticos abetos de plástico que venden los chinos, el espumillón de los cristales de las ventanas (¿eso adorna?), las coronas en las puertas (que parece que anuncian un muerto), los papas noeles trepando en los balcones, las lucecitas intermitentes (algunas terrazas parecen bares de putas de los años 60), las gambas a 60 euros, reuniones de familias en las que nadie tiene nada que decir, los belenes con los lagos hechos de papel de plata de chocolatinas y bombillas envueltas en celofan de colores, la cara maquillada del Rey en la tele soltando su mismo mensaje todos los años, los calcetines que te regalan, la fina lluvia, la humedad en los huesos y en el pelo, los codazos en las tiendas, los números de lotería feos (los guapos son igual de absurdos), la poesía del niño subido a la silla (apenas se le entiende), los madrileños gritones de la Puerta del Sol (no son las doce y ya van totalmente cocidos) etc. etc.
Si no fuera por todo eso las Navidades estarían muy bien
sábado, 30 de octubre de 2010
Vinila Von Bismark and The Lucky Dados



Lugar: Cultura Club
Fecha: 22-10-2010
Hora: 23.00 (En teoría, a esa hora, en la sala sólo había cuatro gatos)
Aforo: Lleno sin agobios
Vinila von Bismark dice que hace Cabaret y Burlesque mezclado con Rockabilly. Eso dice. Porque de Burlesque y de Cabaret sólo pudimos ver sus poses, su vestuario y sus "Ladies and Gentelman bla, bla, bla..". Desde el primer momento el concierto el concierto estuvo dominado por una tralla sin piedad. Rock'n Roll intenso, golfo y descarado. Estos Lucky Dados pertenecen a la marea de grupos que, sí hacen Rockabilly clásico, sí, pero contundente y risa va risa viene.
Sale al escenario el grupo, calienta un poco y... "Ladies and Gentelman con ustedes Vinila von Bismark". Y la reina sale a escena, Rubia de bote, media melena, los jirones del flequillo hasta media cara, labios rojos, rojos, vestuario a base de una casaca de ejército prusiano, tejanos arremangados y zapatos de seda roja tacón de aguja. Es una chica muy joven (24 años), quizás demasiado joven para el papel que interpreta. Al final de la primera canción se quita a casaca y aparece una camisa corta de pin-up roja con lunaritos blancos. Se mueve como una serpiente. Hace caras de mala. Abre la boca. Las cámaras de la gente se vuelven locas.
Canta muy bien y las melodías y Rockabilly empastan. Lucky Dados son tres. Bajo acústico, de esos enormes y clásicos, a cargo de Carlos López, un tipo con los costados de la cabeza rapados y gafas que sonríe siempre y no para; un entusiata del rock que hace tiempo pude ver acompañando a Carlos Segarra y ya iba igual de loco. Pedro Herrero, guitarra y voz. No toca la clásica semiacústica sino una electrica negra con algún esparadrapo que hace aullar con los mejores tonos; a veces casi de psicobilly. Pedro lleva un tupé mal peinado y americana negra que al cabo de unas canciones se quita porque hay que ver como suda. A la batería está un tipo muy poco rocabilero, nada de tupé, un rocker de los más standard pero que aporrea los tambores como un salvaje; salvaje y académico. Se llama Carlos Mirat.
Bueno y por supuesto Vinila, esa granadina que nos embauca a todos con su personaje de reina de ua suerte de vodevil moderno. Una de esas chicas que se hacen las malas o que lo son. Tiene una seguridad pasmosa y sabe que, a pesar de que no es muy alta, tiene un tipazo. Canta unas canciones con unas melodías muy atractivas que rebotan y se retuercen dentro de los quitarrazos y la potencia proporcionada por sus compinches. Es un rock magnético servido por la que podría ser la mejor de nuestras chicas favoritas.
Vinila a mitad del concierto se va a cambiarse de ropa y los Lucky Dados hacen una versión de "Tainted Love" la mítico tema de los míticos Soft Cell de Mark Almond. El pop electrónico de los ochenta y el rockabilly del siglo XXI se dan la mano. Y yo aquí fui feliz. Feliz porque he vivido ambas épocas y tanto el tema original como esta versión brutal me ponen en un sueño. A mí y a muchos de los que estaban allí, seguro.
Y aparece Vinila con un vestido largo negro con los bajos de volantes densos y un velo en la cabeza. Un modelo de cupletista que al final de la canción cae y aparece lo que llevaba debajo. Un corsé años veinte tremendo y una medias negras sujetadas con portaligas. El vestuario es cabaret, en efecto. Es Burlesque o lo que sea. Ahora está más guapa y más provocadora si cabe. Y además el velo sobre el cabello le da misterio y elegancia. Los brazos y el pecho llenos de tatuajes. Y sigue el rock. Y siguen los Lucky Dados sudando y los tambores de la batería dale que te pego.
Y acaban. Me ha parecido cortísimo. La gente pide otra sin convicción. Hay mucho rockero maduro. En eso sale Carlos López, el contrabajsta y nos provoca: "¡Qué pasa que no sabéis pedir otra!", chilla con los brazos abiertos. Por suspuesto salen otra vez. Vinila se dirije a su guitarra: "Pedro yo tengo una pregunta.... Where's my sugar" que es el título de su single y que nos hace cantar con ella. Tremendo.
Se van. Y la gente grita pero poco. O eso le parece a Carlos, que vuelve a salir a reñirnos mientras se rie.
Otra vuelta al escenario y ¿Con que tema se despiden? Pues con "Johnny B. Good". La locura.
Nos quedamos con ganas de más e insistimos pero los chicos y su diosa no volvieron a aparecer. Examiné un poco a la peña que había ido al concierto. Edad media, rock'nrollistas clásicos, casi ningún tupé, gente amable con ganas de bailar.
Termine un poco ronco y bastante sordo.