Cada vez que preguntan a alguien de Médicos sin Fronteras por el sistema económico y social no se mojan. Los he oído hablar en los medios de comunicación y siempre miran hacia otro lado cuando se les provoca en este sentido. ¿Será porque, en el fondo, les gusta el sistema que les da trabajo y gloria? No lo sé.
El otro día un par de sus miembros, después de describir una variada gama de tragedias, fueron interrogados sobre la siguiente cuestión. Al habla la locutora: "Los futbolistas de la selección nacional han cobrado 600.000 euros por ganar el campeonato del mundo. Se aseguró que una parte de ese dinero iba a destinarse a ONG's, ¿habéis recibido ese dinero? Respuesta de los médicos: "No, pero los futbolistas siempre se han portado muy bien con nosotros. En particular Iker Casillas y Sergio Ramos siempre han aparecido en actos en nuestro apoyo".
Y tan felices.
Bernard Kouchner, fundador de Médicos Sin Fronteras , socialista (dice), es el ministro de Asuntos Exteriores del gobierno de Sarkozy, de derechas (que se sepa). No sé que hace en este consejo de ministros pero está. Para mí es una especie de guinda moderna que se ha colocado Sarkozy. La segunda después de Madame Carla.
Ante las expulsiones masivas de gitanos llevadas a cabo en Francia, Kouchner afirma estar inquieto, no le gustan, pero: "[Sarkozy] nunca ha estigmatizado a una minoría en un función de su origen".(¡?)
Qué código verbal y mental maneja este tío, me pregunto. ¿Dice algo así como que "Soy tan bueno que acepto a todos: Sarkozy, los gitanos..."?
Kouchner, en su día estuvo de acuerdo con la guerra de Irak. La razón que esgrimió fue que había que acabar con la dictadura de Houssein.
O sea que Bush, en el fondo, tampoco es tan malo como parece. A continuación sus médicos sin fronteras acudieron al frente a vendar a los "heridos necesarios" y a extender actas de defunción.
Uno puede querer ser santo. Está en su derecho. Pero detrás de su santidad no se debería de esconder la sumisión a los poderosos.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
domingo, 8 de agosto de 2010
Marlango
Artista: MARLANGO grupo de pop-jazzeado calmado y bello
Lugar: El Castillo de Bellver en Palma de Mallorca
Día: sábado 7 de Agosto de 2010
Aforo: entradas agotadas (con gente de pie o de cualquier manera por el primer piso)
Precio: 20 euros
Llegada la hora entra sale al escenario Alejandro Pelayo, el pianista del grupo, muy delgado, con barba y sombrerito. Abre con una melodía en su superteclado Yamaha. Luego aparece Toni Brunet, guitarra, mallorquín, el único miembro no oficial del grupo y se añade a lo que toca Alejandro. Después entra en acción Oscar Ybarra, rapado, no muy sexy. Transporta un par de trompetas, deja una y empieza a soplar la otra. En este momento al oir la trompeta suave de Oscar pienso que lo más urgente que debo hacer al día siguiente es formar un grupo de cool-jazz que suene como Marlango. Suave, sencillo y hermoso. Como el Castillo de Bellver en aquella noche.
Y llego la chica, la estrella, Leonor Watling. Con un vestido negro acancanado con escote palabra de honor y un especie de antifaz estrecho que no se quitaría en ningún momento; parecía una pintura, un personaje de cuento. Si ella, en si misma, ya es un mujer mágnetica, el antifaz le confiere un misterio interminable: no se le ven los ojos, a veces parece ciega. Comienza a cantar con esa voz suya duramente suave, que alterna intensidad poco pulida con calidez. Y empiezan las canciones.
Marlango recuerda a Miles Davis (por la trompeta de Oscar), al pop melódico más profundo de no sé quien, o sí, el que amas desde el primer momento, a las cantantes negras de de Jazz y de Soul hace cuarenta o cincuenta años como Ella Fitzerald o quizás Aretha Franklin aunque Leonor no se parece a ninguna de ellas y el ejemplo sea malo. Se parece a la música de pianistas tranquilos que van a por trabajo sin florituras, ni solos, ni nada de eso; Alejandro Pelayo aplica las notas justas, su música es guapa no se excede ni molesta.
No llevan batería, sólo en algunas canciones enchufan una percusión electrónica. Ni tampoco bajo. Los temas quedan muy bien con el ropaje con el que los han vestido: tenue, la batería hubiera sobrado, la verdad. Todos hacen coros para acentuar algunas frases de Leonor, a veces Alejandro, a veces Oscar, a veces Toni, a veces todos ellos. En algunos temas percibo que Leonor canta a duo con la trompeta de Óscar. Maravilloso. Con la guitarra y el piano allá al fondo... andando hacia el final sin prisa.
Son simpáticos estos de Marlango. No es que hagan reír sino que caen muy bien. Casi siempre habla Alejandro entre canción y canción, y algunas veces Leonor. Lo hacen bajito, como si estuvieran en casa, tocando para los amigos. Y estan encantados de tocar en un castillo, se refieren a ello en varias ocasiones e incluso Leonor habla algo en catalán; dice una frase que le ha preparado Toni Brunet: "Gràcies per convidar-nos a tocar a un lloc tam mágic com aquest". Y la noche avanza.
Su repertorio es en inglés aunque cantan dos temas en castellano, dos versiones de lujo: "El sitio de mi recreo" de Nacha Pop y "No mires a los ojos de la gente" de Golpes Bajos. Versiones readaptadas, reformadas, con otras armonías.
Dos bises y a casa. Leonor no se quita el antifaz. Parecen muy contentos aunque no más que nosotros. ¿Resumen? Me gustan más en directo que en disco y eso que sus discos han agrandado el panorama de la música con nuevos terrenos sin límites claros.
Lugar: El Castillo de Bellver en Palma de Mallorca
Día: sábado 7 de Agosto de 2010
Aforo: entradas agotadas (con gente de pie o de cualquier manera por el primer piso)
Precio: 20 euros
Llegada la hora entra sale al escenario Alejandro Pelayo, el pianista del grupo, muy delgado, con barba y sombrerito. Abre con una melodía en su superteclado Yamaha. Luego aparece Toni Brunet, guitarra, mallorquín, el único miembro no oficial del grupo y se añade a lo que toca Alejandro. Después entra en acción Oscar Ybarra, rapado, no muy sexy. Transporta un par de trompetas, deja una y empieza a soplar la otra. En este momento al oir la trompeta suave de Oscar pienso que lo más urgente que debo hacer al día siguiente es formar un grupo de cool-jazz que suene como Marlango. Suave, sencillo y hermoso. Como el Castillo de Bellver en aquella noche.
Y llego la chica, la estrella, Leonor Watling. Con un vestido negro acancanado con escote palabra de honor y un especie de antifaz estrecho que no se quitaría en ningún momento; parecía una pintura, un personaje de cuento. Si ella, en si misma, ya es un mujer mágnetica, el antifaz le confiere un misterio interminable: no se le ven los ojos, a veces parece ciega. Comienza a cantar con esa voz suya duramente suave, que alterna intensidad poco pulida con calidez. Y empiezan las canciones.
Marlango recuerda a Miles Davis (por la trompeta de Oscar), al pop melódico más profundo de no sé quien, o sí, el que amas desde el primer momento, a las cantantes negras de de Jazz y de Soul hace cuarenta o cincuenta años como Ella Fitzerald o quizás Aretha Franklin aunque Leonor no se parece a ninguna de ellas y el ejemplo sea malo. Se parece a la música de pianistas tranquilos que van a por trabajo sin florituras, ni solos, ni nada de eso; Alejandro Pelayo aplica las notas justas, su música es guapa no se excede ni molesta.
No llevan batería, sólo en algunas canciones enchufan una percusión electrónica. Ni tampoco bajo. Los temas quedan muy bien con el ropaje con el que los han vestido: tenue, la batería hubiera sobrado, la verdad. Todos hacen coros para acentuar algunas frases de Leonor, a veces Alejandro, a veces Oscar, a veces Toni, a veces todos ellos. En algunos temas percibo que Leonor canta a duo con la trompeta de Óscar. Maravilloso. Con la guitarra y el piano allá al fondo... andando hacia el final sin prisa.
Son simpáticos estos de Marlango. No es que hagan reír sino que caen muy bien. Casi siempre habla Alejandro entre canción y canción, y algunas veces Leonor. Lo hacen bajito, como si estuvieran en casa, tocando para los amigos. Y estan encantados de tocar en un castillo, se refieren a ello en varias ocasiones e incluso Leonor habla algo en catalán; dice una frase que le ha preparado Toni Brunet: "Gràcies per convidar-nos a tocar a un lloc tam mágic com aquest". Y la noche avanza.
Su repertorio es en inglés aunque cantan dos temas en castellano, dos versiones de lujo: "El sitio de mi recreo" de Nacha Pop y "No mires a los ojos de la gente" de Golpes Bajos. Versiones readaptadas, reformadas, con otras armonías.
Dos bises y a casa. Leonor no se quita el antifaz. Parecen muy contentos aunque no más que nosotros. ¿Resumen? Me gustan más en directo que en disco y eso que sus discos han agrandado el panorama de la música con nuevos terrenos sin límites claros.
sábado, 10 de julio de 2010
Najwa Nimri
Ficha:
El concierto de Najwa Nimri estaba anunciado para las once. A las doce menos veinte se abre la puerta de emergencia del fondo del escenario. Entran en la sala Najwa y su cuadrilla de músicos. Pero no se quedan, pasan de largo y se dirijen al camerino. "Eeeeeeh! que el concierto es aquí". Ella va vestida como debe ir por casa: vaqueros grises ajustados, camiseta blanca anchota y alpargatas Vans a cuadritos. Pensé: ahora se cambiará de atuendo, se maqueará... y no, no. Salió el guitarrista a configurar sus pedales. Salió Raúl Santos a conectar sus aparatos de ruiditos. Y por fin empezaron. Najwa iba vestida igual. Corta melena despeinada. Delgada. Yo la hacía más alta.
Empiezan con "El diablo dentro de mí". Disparo fotos. Y desde el primer momento ella muestra sus cartas, su estilo. Seducen, Najwa seduce, en realidad, con un pop electrónico envolvente y abstracto, cósmico (¿?), experimental dirían otros (yo también lo diría pero no alcanzo a adivinar el experimento). Todo esto es para decir que Najwa Nimri no hace Tecno-pop con estribillos. Empasta su voz con las atmósferas que Raúl crea a partir de un par de aparatitos que, la verdad, no sé como se llaman, yo creía que eran samplers pero me parece que no lo son: los pulsaba con los dedos como si fueran pianitos raros. Y además, al fondo: bajo, guitarra y batería que proporcionan contundencia, esqueleto y cordura a la cosa.
Najwa canta, de desespereza, una pierna por aquí, otra por allá. No para de revolverse el pelo. Suda. Sudamos. Cada frase la escenifica con gestos. Está potente, loca y poderosa.
Van pasando las canciones. Canciones que alarga, que son coreadas por la gente y poco a poco nos gana, se adueña de todos. No está colgada, no, aunque en algún momento pueda parecerlo. "¡Guapa!", le gritan. Su música muestra una cara yo creo que insospechada del de la música popular. Y me alegro. Najwa se está asentando en un, digamos, power-electro-art-pop y que se meperdone el palabro.
No tiene una supervoz pero si la tuviera, es muy posible que no cuadrara con la atmósfera de sus canciones.
Los temas se aclaran cuando son de los discos anteriores "El último primate". Me sorprendió que cantara "Dead for you". La canción que sonaba en el programa de cine "Versión española" de la 2. Que tiene un Nanananana famoso.
Al acabar no hacen el numerito de irse y volver. De manera que siguen con el bis de corrido.
Durante todo el concierto ha estado fumando un pitillito que continuamente se le apagaba. "Es lo quie tienen los cigarrillos de tabaco liado, que se apagan", dice en una ocasión.
Y, sudados de arriba a abajo, después de que ella no parase quieta en una hora y cuarto, se van. Tienen que volver. Najwa dice que no tienen nada más ensayado. Los temas que le piden a gritos los tiene olvidados. Invita a subir al escenario al que se atreva. Sube una rubia con un sombrero de paja poco graciosa que no sabe que decir. Y Najwa acaba medio rapeando parte de un tema difícil de identificar. Y se va. Pasa muy cerca de mí. A pesar de los 38 tacos que tiene conserva un fisico de niñata y unos ojos.... por Dios, qué ojos.
En los minutos que siguieron a su despedida todos la queremos un poco más. . La una y cuarenta de la madrugada, ¡Qué calor!
- Artista: Najwa Nimri
- Estilo: Pop electrónico, cósmico (creo)
- Fecha: Viernes 9 de Julio de 2010
- Hora: Se anunció para las 23 y comenzó con casi una hora de retraso.
- Lugar: Sala CulturaClub, Paseo Marítimo, Palma de Mallorca
- Audiencia: Lleno, entradas agotadas.
- Lugar desde el que lo vi: Primera fila, al final ya estaba en la tercera o cuarta
El concierto de Najwa Nimri estaba anunciado para las once. A las doce menos veinte se abre la puerta de emergencia del fondo del escenario. Entran en la sala Najwa y su cuadrilla de músicos. Pero no se quedan, pasan de largo y se dirijen al camerino. "Eeeeeeh! que el concierto es aquí". Ella va vestida como debe ir por casa: vaqueros grises ajustados, camiseta blanca anchota y alpargatas Vans a cuadritos. Pensé: ahora se cambiará de atuendo, se maqueará... y no, no. Salió el guitarrista a configurar sus pedales. Salió Raúl Santos a conectar sus aparatos de ruiditos. Y por fin empezaron. Najwa iba vestida igual. Corta melena despeinada. Delgada. Yo la hacía más alta.
Empiezan con "El diablo dentro de mí". Disparo fotos. Y desde el primer momento ella muestra sus cartas, su estilo. Seducen, Najwa seduce, en realidad, con un pop electrónico envolvente y abstracto, cósmico (¿?), experimental dirían otros (yo también lo diría pero no alcanzo a adivinar el experimento). Todo esto es para decir que Najwa Nimri no hace Tecno-pop con estribillos. Empasta su voz con las atmósferas que Raúl crea a partir de un par de aparatitos que, la verdad, no sé como se llaman, yo creía que eran samplers pero me parece que no lo son: los pulsaba con los dedos como si fueran pianitos raros. Y además, al fondo: bajo, guitarra y batería que proporcionan contundencia, esqueleto y cordura a la cosa.
Najwa canta, de desespereza, una pierna por aquí, otra por allá. No para de revolverse el pelo. Suda. Sudamos. Cada frase la escenifica con gestos. Está potente, loca y poderosa.
Van pasando las canciones. Canciones que alarga, que son coreadas por la gente y poco a poco nos gana, se adueña de todos. No está colgada, no, aunque en algún momento pueda parecerlo. "¡Guapa!", le gritan. Su música muestra una cara yo creo que insospechada del de la música popular. Y me alegro. Najwa se está asentando en un, digamos, power-electro-art-pop y que se meperdone el palabro.
No tiene una supervoz pero si la tuviera, es muy posible que no cuadrara con la atmósfera de sus canciones.
Los temas se aclaran cuando son de los discos anteriores "El último primate". Me sorprendió que cantara "Dead for you". La canción que sonaba en el programa de cine "Versión española" de la 2. Que tiene un Nanananana famoso.
Al acabar no hacen el numerito de irse y volver. De manera que siguen con el bis de corrido.
Durante todo el concierto ha estado fumando un pitillito que continuamente se le apagaba. "Es lo quie tienen los cigarrillos de tabaco liado, que se apagan", dice en una ocasión.
Y, sudados de arriba a abajo, después de que ella no parase quieta en una hora y cuarto, se van. Tienen que volver. Najwa dice que no tienen nada más ensayado. Los temas que le piden a gritos los tiene olvidados. Invita a subir al escenario al que se atreva. Sube una rubia con un sombrero de paja poco graciosa que no sabe que decir. Y Najwa acaba medio rapeando parte de un tema difícil de identificar. Y se va. Pasa muy cerca de mí. A pesar de los 38 tacos que tiene conserva un fisico de niñata y unos ojos.... por Dios, qué ojos.
En los minutos que siguieron a su despedida todos la queremos un poco más. . La una y cuarenta de la madrugada, ¡Qué calor!
jueves, 1 de julio de 2010
¿Dónde está la lista de los 3000?
La semana pasada aparece la noticia. Han pillado 3000 cuentas en un banco suizo con nombres españoles. Al parecer un ex-empleado (los carga el diablo a los ex-empleados) pasó información de 16000 cuentas al Gobierno francés. Y los franceses se percataron de que 3000 de las 16000 estaban a nombre de compatriotas nuestros.
Son cuentas opacas, especiales. Para abrir una de ellas se necesita un mínimo de 1.200.000 euros. Por supuesto que no han cotizado a Hacienda. Lo que quiere decir que la gran mayoría ha cometido delito fiscal. No ya un simple fraude, no, no, delito fiscal, o sea, posiblidad de cárcel.
¿Se les ha abierto expediente? ¿La fiscalía los persigue o los va a perseguir? No. El Gobierno ha decidido que no, que si reconocen la deuda, basta que paguen los impuestos atrasados y los intereses. Nada de cárcel. Ni siquiera nada de multa. Hace falta cash, hace falta pasta y esta gente puede proporcionar mucha. No sé como calificarlo con exactitud. Se me ocurren muchas palabras y no son guapas.
¿La oposición? Nada. Ni siquiera una triste pregunta en el parlamento, ni ninguna soflama calificando el asunto.
Pero hay algo que me ha sorprendido (o no) tanto o más que el perdón gubernamental: la postura de los medios de comunicación.
Nadie ha seguido la noticia hasta el final. Nadie. Ni los "progres", ni los fachas ni los mediopensionistas. Ni los periódicos, ni los canales, ni los tetulianos chillones, ni los tertulianos discretos, ni los periodistas económicos, ni los sabuesos. Nadie. Dieron cuenta de la noticia, si. Unos se indignaron, otros no; pero después todos se callaron como muertos.
¿Cómo puede ser? Unos tipos que han sacado publicado sumarios antes de que sean públicos, que han conseguido las facturas de los trajes de Camps, hasta las de la gomina que un alcalde del PP de León (creo) pagaba con dinero de su Ayuntamiento, que localizó a Roldán en Laos, que lo entrevistó en un sitio secreto, que publicó en su día las tarjetas particulares de Mariano Rubio en las que el bobo mencionaba su cuenta de dinero negro, que radió las cintas del caso Gürtel. Bien, pues estos mismos periodistas y sus directores respectivos no saben nada de las listas. Y si lo saben, se callan. Nada, ningún nombre.
Yo estoy muy cabreado. A conocidos míos por cantidades infinitamente menores se los han pasado por la piedra con sustanciosas multas. ¿Por qué ahora no se publica nada? ¿No será porque en la lista hay gente de todos los bandos?
¿No será que con tanto mirar a un lado y a otro del espectro político y mediatico nos hemos mareado, nos hemos vuelto tontos y se nos ha olvidado pedir explicaciones porque nos las imaginamos?
Menuda mierda. Por si acaso sí que hay algo cierto: 3000 presuntos delincuentes andan sueltos por el territorio nacional. Amigos y amigas vigilad el monedero.
Son cuentas opacas, especiales. Para abrir una de ellas se necesita un mínimo de 1.200.000 euros. Por supuesto que no han cotizado a Hacienda. Lo que quiere decir que la gran mayoría ha cometido delito fiscal. No ya un simple fraude, no, no, delito fiscal, o sea, posiblidad de cárcel.
¿Se les ha abierto expediente? ¿La fiscalía los persigue o los va a perseguir? No. El Gobierno ha decidido que no, que si reconocen la deuda, basta que paguen los impuestos atrasados y los intereses. Nada de cárcel. Ni siquiera nada de multa. Hace falta cash, hace falta pasta y esta gente puede proporcionar mucha. No sé como calificarlo con exactitud. Se me ocurren muchas palabras y no son guapas.
¿La oposición? Nada. Ni siquiera una triste pregunta en el parlamento, ni ninguna soflama calificando el asunto.
Pero hay algo que me ha sorprendido (o no) tanto o más que el perdón gubernamental: la postura de los medios de comunicación.
Nadie ha seguido la noticia hasta el final. Nadie. Ni los "progres", ni los fachas ni los mediopensionistas. Ni los periódicos, ni los canales, ni los tetulianos chillones, ni los tertulianos discretos, ni los periodistas económicos, ni los sabuesos. Nadie. Dieron cuenta de la noticia, si. Unos se indignaron, otros no; pero después todos se callaron como muertos.
¿Cómo puede ser? Unos tipos que han sacado publicado sumarios antes de que sean públicos, que han conseguido las facturas de los trajes de Camps, hasta las de la gomina que un alcalde del PP de León (creo) pagaba con dinero de su Ayuntamiento, que localizó a Roldán en Laos, que lo entrevistó en un sitio secreto, que publicó en su día las tarjetas particulares de Mariano Rubio en las que el bobo mencionaba su cuenta de dinero negro, que radió las cintas del caso Gürtel. Bien, pues estos mismos periodistas y sus directores respectivos no saben nada de las listas. Y si lo saben, se callan. Nada, ningún nombre.
Yo estoy muy cabreado. A conocidos míos por cantidades infinitamente menores se los han pasado por la piedra con sustanciosas multas. ¿Por qué ahora no se publica nada? ¿No será porque en la lista hay gente de todos los bandos?
¿No será que con tanto mirar a un lado y a otro del espectro político y mediatico nos hemos mareado, nos hemos vuelto tontos y se nos ha olvidado pedir explicaciones porque nos las imaginamos?
Menuda mierda. Por si acaso sí que hay algo cierto: 3000 presuntos delincuentes andan sueltos por el territorio nacional. Amigos y amigas vigilad el monedero.
miércoles, 5 de mayo de 2010
El velo y la gorra
El velo islamista no tiene nada que ver con cuestiones religiosas. No he leído el Corán pero los que lo han hecho así lo afirman. Es una interpretación el que ellas deban taparse a partir de cierta edad. De la misma manera que la Biblia no dice nada del velo de las monjas o de la sotana que llevaban los curas (y algunos todavía llevan). Si van vestidos así se debe a normativas y tradiciones, no a la Religión.
Cada vez que veo una chica con el velo y cubierta de ropa de arriba a abajo en pleno verano siento rabia. Veo a su padre o a su marido diciendo que, por su bien, no puede mostrar su piel. Por su bien. Los agresores de mujeres más crueles y sutiles son aquellos que las convencen de que les pegan "por su bien". Las chicas del velo no viven condiciones de libertad para quitárselo o ponérselo. Podemos hablar mucho de este tema. Pero mi tema, hoy, es otro.
No hay nada tan peligroso como dictar unas normas de vestuario. Y eso es lo que se hace en los institutos que, dicen sus directivos, quieren guardar las buenas costumbres o no sé bien el qué. Como no pueden decir "queda prohibido el velo islámico" porque sería discriminatorio, entre otras cosas. Entonces, ¿que hacer? Pues prohibir que se lleve la cabeza cubierta. O sea, ningún chaval con gorra. De paso, ponen en vereda a los raperos o a los modernos. En la calle, en las casas, se puede llevar gorra, en la escuela, no. Ni sombrero, ahora que se ha puesto de moda, tampoco. Sombrero, tampoco.
Habría muchas preguntas por hacer. ¿Es educativo ese control de vestuario? ¿Cuantas costumbres normales más están prohibidas en este instituto? Los alumnos forman parte del Consejo Escolar que decidió este artículo del reglamento que prohibe las cabezas cubiertas ¿Qué votaron ellos? ¿Se hizo un debate entre el colectivo de este instituto?
Trabajo en un instituto en el que sí se permite el velo y las gorras. Pero periódicamente, cuando llega el buen tiempo y algunos de los chavales se quitán ropa y se ponen pantalones cortos, nos viene a los departamentos propuestas para redactar normas para regular el vestuario. "¡Oh, qué escandalo, intolerable que se muestren los brazos y las piernas, y esas gorras....! Hasta ahora esos intentos de controlar la manera de vestir han fracasado. Veremos hasta cuando. Digo veremos hasta cuando por lo siguiente.
En mi instituto están sucediéndose los robos de móviles y de reproductores de MP3. Dicen que es un asunto relacionado con bandas latinas. Habría que verlo, pero bueno.
En consecuencia se ha prohibido el uso de móviles y de MP3 en el centro. O sea, en un centro educativo no se puede escuchar música. Repito: no se puede escuchar música. Al que se le vea escuchar música se le requisa el aparato.
Alguien le ve lógica al asunto. No sé que votaron los chicos en el Consejo Escolar, pero debate al respecto, ninguno.
El Claustro de profesores decidió la medida por mayoría. Y como los profesores tenemos mayoría en el Consejo Escolar pues ya está.
Chicos sin gorra, sin velos, sin música.... pero ¿Esto qué es?
Y lo que me choca es que la gente del PP quiera prohibir el velo invocando la libertad de "las pobres chicas". Qué jeta. Muchas de su hijas van a colegios religiosos, a colegios de monjas ¿No? Y cómo van las monjas vestidas, ¿con velo o sin velo? Y en algunos colegios, además, el uniforme es obligatorio. Todos vestidos igual. ¿Y la libertad?
No entiendo ese espíritu normativo de los profesores y dirigentes de centros a los que les da miedo un velo o una gorra o un pantalon corto. Dirigentes que libraron batallas contra la mordaza franquista. Que gritaron lo de "Prohibido prohibir" en el 68. Bueno, todos... todos... no se rebelaron. Más bien unos más que otros.
Y para acabar: el burka. El burka no tiene mucho que ver con el asunto que tratamos. El burka es una tortura y, como toda tortura, debe ser prohibido. Su prohibición es una cuestión de dignidad y de... seguridad. Bajo el burka, en lugar de una mujer, puede que se esconda un tipo con una ametralladora y eso es más serio. Mezclar burkas y velos es un error o una pérfida manipulación.
Cada vez que veo una chica con el velo y cubierta de ropa de arriba a abajo en pleno verano siento rabia. Veo a su padre o a su marido diciendo que, por su bien, no puede mostrar su piel. Por su bien. Los agresores de mujeres más crueles y sutiles son aquellos que las convencen de que les pegan "por su bien". Las chicas del velo no viven condiciones de libertad para quitárselo o ponérselo. Podemos hablar mucho de este tema. Pero mi tema, hoy, es otro.
No hay nada tan peligroso como dictar unas normas de vestuario. Y eso es lo que se hace en los institutos que, dicen sus directivos, quieren guardar las buenas costumbres o no sé bien el qué. Como no pueden decir "queda prohibido el velo islámico" porque sería discriminatorio, entre otras cosas. Entonces, ¿que hacer? Pues prohibir que se lleve la cabeza cubierta. O sea, ningún chaval con gorra. De paso, ponen en vereda a los raperos o a los modernos. En la calle, en las casas, se puede llevar gorra, en la escuela, no. Ni sombrero, ahora que se ha puesto de moda, tampoco. Sombrero, tampoco.
Habría muchas preguntas por hacer. ¿Es educativo ese control de vestuario? ¿Cuantas costumbres normales más están prohibidas en este instituto? Los alumnos forman parte del Consejo Escolar que decidió este artículo del reglamento que prohibe las cabezas cubiertas ¿Qué votaron ellos? ¿Se hizo un debate entre el colectivo de este instituto?
Trabajo en un instituto en el que sí se permite el velo y las gorras. Pero periódicamente, cuando llega el buen tiempo y algunos de los chavales se quitán ropa y se ponen pantalones cortos, nos viene a los departamentos propuestas para redactar normas para regular el vestuario. "¡Oh, qué escandalo, intolerable que se muestren los brazos y las piernas, y esas gorras....! Hasta ahora esos intentos de controlar la manera de vestir han fracasado. Veremos hasta cuando. Digo veremos hasta cuando por lo siguiente.
En mi instituto están sucediéndose los robos de móviles y de reproductores de MP3. Dicen que es un asunto relacionado con bandas latinas. Habría que verlo, pero bueno.
En consecuencia se ha prohibido el uso de móviles y de MP3 en el centro. O sea, en un centro educativo no se puede escuchar música. Repito: no se puede escuchar música. Al que se le vea escuchar música se le requisa el aparato.
Alguien le ve lógica al asunto. No sé que votaron los chicos en el Consejo Escolar, pero debate al respecto, ninguno.
El Claustro de profesores decidió la medida por mayoría. Y como los profesores tenemos mayoría en el Consejo Escolar pues ya está.
Chicos sin gorra, sin velos, sin música.... pero ¿Esto qué es?
Y lo que me choca es que la gente del PP quiera prohibir el velo invocando la libertad de "las pobres chicas". Qué jeta. Muchas de su hijas van a colegios religiosos, a colegios de monjas ¿No? Y cómo van las monjas vestidas, ¿con velo o sin velo? Y en algunos colegios, además, el uniforme es obligatorio. Todos vestidos igual. ¿Y la libertad?
No entiendo ese espíritu normativo de los profesores y dirigentes de centros a los que les da miedo un velo o una gorra o un pantalon corto. Dirigentes que libraron batallas contra la mordaza franquista. Que gritaron lo de "Prohibido prohibir" en el 68. Bueno, todos... todos... no se rebelaron. Más bien unos más que otros.
Y para acabar: el burka. El burka no tiene mucho que ver con el asunto que tratamos. El burka es una tortura y, como toda tortura, debe ser prohibido. Su prohibición es una cuestión de dignidad y de... seguridad. Bajo el burka, en lugar de una mujer, puede que se esconda un tipo con una ametralladora y eso es más serio. Mezclar burkas y velos es un error o una pérfida manipulación.
domingo, 18 de abril de 2010
Tengo una monitora de gimnasia que se ríe como Papá Noel
Es verdad. Es rubia y alemana, no muy alta. Antes de empezar la clase nos dice: "Hoy domingo buen tiempo, felis culo, jo, jo, jo" (El idioma lo va reajustando como puede). Su risa parece la de Papá Noel, hay que ver como abre la boca.
Y empieza la sesión. La tía ha acelerado la música. ¿Precalentamiento? Ni hablar, nos da tanta caña que parece que ha comenzado la sesión por el final o por el centro. Alguien le grita "¿Qué has tomado hoy, nena?" "Nothing", contesta la rubia y añade "Nada" y sigue. Con el culo en pompa y subiendo y bajando el step. Ahhh! Tengo la Serra de Tramuntana a mi izquierda y me acompañan un montón de chicas congestionadas y una alemana que no para."¡Cómo estáis!", grita de cuando en cuando. Nadie contesta de manera clara, no podemos.
Cuando llevamos 45 minutos (lo que dura normalmente la clase) hace una pausa y dice: "En Alemania las clases duran una hora y media, aquí comprrrrimerrrrremos una hora y media en una hora" No sé si entiende lo que ha dicho pero no hace caso a nada y continúa. Nada de 45 minutos, sigue y sigue hasta no se sabe cuando, mecagontó.
Hace rato que he bajado la intensidad. He entrado en la fase del escaqueo disimulado. Y es que de verdad: no puedo, me entra el canguelo, mi tensión peligra.
Hemos acabado. "Por fin", se oye desde varios rincones, como un eco. En estos momentos siempre suelo escenificar la misma tonteria. Reinterpreto una escena creo que de "El club de la lucha" en la que Taylor Durden, el personaje interpretado por Brad Pitt, después de que le hayan calzado una somanta de hostias más que regular, con el rostro lleno de sangre, le dice algo así a su contrincante: "¿Eso es todo?". Eso mismo digo yo al finalizar la clase, absolutamente hecho papilla y con una elocuente falta de aire: "¿Eso es todo?" y añado "Qué poco aguante". Triturado por dentro, chulo por fuera. Las de mi alrededor me miran con ojos de incredulidad que quizás sea odio. Me rio. La monitora también se ríe, claro.
Las chicas (porque la mayoría son tías) y yo bebemos agua. Se acerca Silvia, la monitora alemana, sonriendo. "¿Qué?". Eso es todo lo que dice: qué. Lo dice como quien te ve jodido y te quiere rematar. Las chicas están acostumbradas a duras sesiones de gimnasia, a años de saltos, de cardiovascular, de tonificación. Ahora tienen la cara colorada, congestión, están al filo del mal humor, yo hago que busco una explicación mirando al suelo.
Susana, una joven curtida, incansable, flexible, le pregunta a Silvia: "¿De verdad que no has tomado nada especial?". Contesta la rubia: "Sí, Martini, ayer, jajajajajajajajajaja. Otra vez su risa. Ahora suena como distinta. Mezcla el "hohohoho" de Papa Noel de antes con la risa estreñida, "hahahahahaha" del contable de Camera Café, el gran Bernardo Marín.
"Pues habrá que tomar Martini", contesta Susana.
Y empieza la sesión. La tía ha acelerado la música. ¿Precalentamiento? Ni hablar, nos da tanta caña que parece que ha comenzado la sesión por el final o por el centro. Alguien le grita "¿Qué has tomado hoy, nena?" "Nothing", contesta la rubia y añade "Nada" y sigue. Con el culo en pompa y subiendo y bajando el step. Ahhh! Tengo la Serra de Tramuntana a mi izquierda y me acompañan un montón de chicas congestionadas y una alemana que no para."¡Cómo estáis!", grita de cuando en cuando. Nadie contesta de manera clara, no podemos.
Cuando llevamos 45 minutos (lo que dura normalmente la clase) hace una pausa y dice: "En Alemania las clases duran una hora y media, aquí comprrrrimerrrrremos una hora y media en una hora" No sé si entiende lo que ha dicho pero no hace caso a nada y continúa. Nada de 45 minutos, sigue y sigue hasta no se sabe cuando, mecagontó.
Hace rato que he bajado la intensidad. He entrado en la fase del escaqueo disimulado. Y es que de verdad: no puedo, me entra el canguelo, mi tensión peligra.
Hemos acabado. "Por fin", se oye desde varios rincones, como un eco. En estos momentos siempre suelo escenificar la misma tonteria. Reinterpreto una escena creo que de "El club de la lucha" en la que Taylor Durden, el personaje interpretado por Brad Pitt, después de que le hayan calzado una somanta de hostias más que regular, con el rostro lleno de sangre, le dice algo así a su contrincante: "¿Eso es todo?". Eso mismo digo yo al finalizar la clase, absolutamente hecho papilla y con una elocuente falta de aire: "¿Eso es todo?" y añado "Qué poco aguante". Triturado por dentro, chulo por fuera. Las de mi alrededor me miran con ojos de incredulidad que quizás sea odio. Me rio. La monitora también se ríe, claro.
Las chicas (porque la mayoría son tías) y yo bebemos agua. Se acerca Silvia, la monitora alemana, sonriendo. "¿Qué?". Eso es todo lo que dice: qué. Lo dice como quien te ve jodido y te quiere rematar. Las chicas están acostumbradas a duras sesiones de gimnasia, a años de saltos, de cardiovascular, de tonificación. Ahora tienen la cara colorada, congestión, están al filo del mal humor, yo hago que busco una explicación mirando al suelo.
Susana, una joven curtida, incansable, flexible, le pregunta a Silvia: "¿De verdad que no has tomado nada especial?". Contesta la rubia: "Sí, Martini, ayer, jajajajajajajajajaja. Otra vez su risa. Ahora suena como distinta. Mezcla el "hohohoho" de Papa Noel de antes con la risa estreñida, "hahahahahaha" del contable de Camera Café, el gran Bernardo Marín.
"Pues habrá que tomar Martini", contesta Susana.
domingo, 11 de abril de 2010
Razones por las que se vota a los corruptos
El PP está coleccionando corruptos a docenas y las encuestas les dan como ganadores o casi. Hay sitios en los que muchos acuden a las puertas de la comisaría para aplaudir a su alcalde esposado cuando entra. Hay quien vota a un ladrón pero le gusta.
¿Por qué?
He recopilado lo que yo creo motivos. Ahí van. Pero antes de nada una constatación: algunos políticos son la peste pero algunos de nosotros no somos mucho mejores
1.Voto a un hijoputa, sí. Pero es MI hijoputa (proverbio tan antiguo como, a veces, secreto).
2. ¿A quien voto? Yo soy de derechas y no pienso votar a los socialistas. ¿Voto a Falange? No, Me quedo con los de siempre aunque estén corrompidos.
3. No puedo tachar los nombres de los ladrones en la papeleta, no me dejan.
4. La gente que hace dinero siempre ha estado bien vista. Pasan por listos.
5. Si estafas a Hacienda casi que mejor.
6. Yo voto lo que diga la COPE. O lo que diga Rajoy. O lo que diga Esperanza.
7. ¿No veis los Telediarios? Todo está hecho un desastre. Aquí lo que hace falta es mano dura, orden. Qué más da que roben. Todos roban.
8. Todos los partidos son iguales. Pero.... Ni pero, ni nada todos son iguales, todos.
(Los tipos repiten tanto esa expresión, recalcan tanto lo de TODOS, que se diría que necesitan convencerse porque saben que no es cierta)
9. El sindrome del hincha. El hincha de un equipo de fútbol sigue siendo fiel al equipo aunque sea un desastre, aunque juegue mal, aunque no vaya verle al campo ni lo vea en la tele. El hincha no razona, compra la camiseta de su jugador favorito a un precio astronómico, sabe que no lo vale. El hincha no razona. Muchos votantes tienen una relación con su partido como si fuera su equipo. Lo vota pase lo que pase, roben lo que roben.
10. Te dicen: los ladrones, los corruptos adoran el dinero, ¿Tú no?
11. Si los que gobiernan roban yo, pobre contribuyente, también podré robar, no tengo porqué ser mejor que los que me mandan. Lo que me lleve yo nunca tendrá ni punto de comparación con lo que se lleven ellos.
Este ciudadano, con su voto, cuida la coartada que le proporcionan los políticos para ser malo. No le convienen políticos ejemplares sino corruptos.
13. Cuesta trabajo ir a contracorriente. Uno debe estar enterado de lo que pasa, profundizar, pensar de manera distinta a los que tienen el poder. Uno debe documentarse, escuchar, estar dispuesto a cambiar, respetar, ir a manifestaciones, tener coherencia... La democracia es un coñazo. Y se vota al de siempre porque es pesado verificar que es un golfo.
14. El miedo. Los comunicadores, mejor dicho, "los comunicadores", los anuncios publicitarios, muchos padres, algunos profesores, los partidos políticos... buscan que seamos miedosos a algo y por algo. Los miedosos son más que partidarios, son adictos. La infelicidad es rentable, la felicidad no. Los corruptos aprovechan esa adicción.
¿Por qué?
He recopilado lo que yo creo motivos. Ahí van. Pero antes de nada una constatación: algunos políticos son la peste pero algunos de nosotros no somos mucho mejores
1.Voto a un hijoputa, sí. Pero es MI hijoputa (proverbio tan antiguo como, a veces, secreto).
2. ¿A quien voto? Yo soy de derechas y no pienso votar a los socialistas. ¿Voto a Falange? No, Me quedo con los de siempre aunque estén corrompidos.
3. No puedo tachar los nombres de los ladrones en la papeleta, no me dejan.
4. La gente que hace dinero siempre ha estado bien vista. Pasan por listos.
5. Si estafas a Hacienda casi que mejor.
6. Yo voto lo que diga la COPE. O lo que diga Rajoy. O lo que diga Esperanza.
7. ¿No veis los Telediarios? Todo está hecho un desastre. Aquí lo que hace falta es mano dura, orden. Qué más da que roben. Todos roban.
8. Todos los partidos son iguales. Pero.... Ni pero, ni nada todos son iguales, todos.
(Los tipos repiten tanto esa expresión, recalcan tanto lo de TODOS, que se diría que necesitan convencerse porque saben que no es cierta)
9. El sindrome del hincha. El hincha de un equipo de fútbol sigue siendo fiel al equipo aunque sea un desastre, aunque juegue mal, aunque no vaya verle al campo ni lo vea en la tele. El hincha no razona, compra la camiseta de su jugador favorito a un precio astronómico, sabe que no lo vale. El hincha no razona. Muchos votantes tienen una relación con su partido como si fuera su equipo. Lo vota pase lo que pase, roben lo que roben.
10. Te dicen: los ladrones, los corruptos adoran el dinero, ¿Tú no?
11. Si los que gobiernan roban yo, pobre contribuyente, también podré robar, no tengo porqué ser mejor que los que me mandan. Lo que me lleve yo nunca tendrá ni punto de comparación con lo que se lleven ellos.
Este ciudadano, con su voto, cuida la coartada que le proporcionan los políticos para ser malo. No le convienen políticos ejemplares sino corruptos.
13. Cuesta trabajo ir a contracorriente. Uno debe estar enterado de lo que pasa, profundizar, pensar de manera distinta a los que tienen el poder. Uno debe documentarse, escuchar, estar dispuesto a cambiar, respetar, ir a manifestaciones, tener coherencia... La democracia es un coñazo. Y se vota al de siempre porque es pesado verificar que es un golfo.
14. El miedo. Los comunicadores, mejor dicho, "los comunicadores", los anuncios publicitarios, muchos padres, algunos profesores, los partidos políticos... buscan que seamos miedosos a algo y por algo. Los miedosos son más que partidarios, son adictos. La infelicidad es rentable, la felicidad no. Los corruptos aprovechan esa adicción.
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